Este es un mail de Cecilia, otra madre de uno de los chicos de los infantiles, respondiendo el de Marcela, la mama de Tuto.-
En mi vida me ha tocado ser hija de un jugador de rugby, hermana de 3 jugadores de rugby, esposa de un jugador de rugby y ahora madre de un jugador de rugby.
Aprendí a querer este deporte, en forma transitiva, por la felicidad de mis seres queridos y por los muchos amigos que me dio.
Ahora, como vos decis Marcela, lo vivo desde el entusiasmo de mi hijo que antepone el rugby a todo; y desde el entusiasmo de mi marido por transmitirles a todos (jugadores y familias del club Italiano) las grandes satisfacciones que le ha dado este deporte.
Tal cual lo expresa la carta, la vida es inherente a la muerte; es muy lamentable cuando le pasa a un ser que tiene la vida por delante, pero no deja de ser un hecho fortuito imposible de predecir.
Lo que sí creo y estoy convencida que podemos hacer como adultos, como padres y en el orden que nos toque actuar, es hacerlo con responsabilidad y compromiso (en una oportunidad escribí un mail sobre esto a todo el grupo de Italiano). Desde nuestro lugar de padres, asegurándonos todos los días que no dejamos nada librado al azar (igual se nos puede escapar algo). Desde el rol de entrenadores, asegurándose que los chicos estén seguros dentro de la cancha (digo dentro ya que fuera de la cancha es responsabilidad nuestra, de los padres).
Desde el rol de dirigentes del club, asegurándose que se cumplan todas las medidas de seguridad y que todos estén enterados de cuáles son.
En fin, como seres humanos inteligentes cada uno deberá analizar con responsabilidad y compromiso cuál es su rol, y tratar de desempeñarlo lo mejor posible.
Propongo que todas las divisiones de rugby del club Italiano, que jugarán este fin de semana, realicen un minuto de silencio por Juan Cruz antes de empezar los partidos, como símbolo de respeto y apoyo al dolor de su familia.
viernes, 27 de junio de 2008
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